La comisión Social y Seguridad Pública del Consejo Regional (CORE) de O’Higgins, en la sesión del pasado 26 de agosto, presidida por el consejero José Ignacio González, se concentró en una agenda singularmente crucial: el análisis de los proyectos de la Policía de Investigaciones (PDI) de Chile para los años 2024 y 2025.
El encuentro, que contó con la presencia del alto mando regional de la PDI, liderado por el prefecto inspector Julio Caro Barrera, comprometió el apoyo del CORE para dotar a las instituciones policiales de las herramientas necesarias para enfrentar la creciente complejidad del crimen.
La sesión, marcada por un tono de seriedad y enfoque técnico, se centró en la evaluación de una cartera de proyectos que buscan fortalecer la capacidad operativa y de investigación de la PDI en la región. El prefecto inspector Caro Barrera, acompañado por la jefa de la división de Administración y Finanzas, Teresa Núñez Cornejo, y la profesional de la división de Preinversión Regional, Joana Sánchez, presentó las iniciativas y respondió a las minuciosas consultas de los consejeros.
Adquisición de vehículos y tecnología de vanguardia
Uno de los puntos más destacados fue la aprobación y pronta licitación de 34 vehículos para la PDI, una medida largamente esperada que inyectará una vitalidad logística a las diversas brigadas de la institución. Estos nuevos móviles no solo optimizarán los tiempos de respuesta ante emergencias, sino que también permitirán una mayor presencia policial en zonas rurales y urbanas, fortaleciendo la percepción de seguridad entre los habitantes de O’Higgins. Este proceso, que se iniciaría en los próximos días.
Paralelamente, la sesión sirvió de plataforma para un proyecto de gran envergadura: la propuesta de un Laboratorio de Criminalística Regional. La idea, que busca replicar el exitoso modelo de Santiago, se presentó con una inversión estimada en $1.300 millones de pesos, una cifra que, si bien es significativa, se considera una inversión estratégica para la seguridad regional.
La posibilidad de contar con tecnología de punta para el análisis forense, balístico y genético no solo acelerará las investigaciones, sino que también permitirá a la PDI resolver crímenes de alta complejidad con mayor precisión y celeridad, elevando los estándares de la justicia en la región. El prefecto Caro Barrera enfatizó la urgencia de esta necesidad, señalando que la criminalidad actual exige una respuesta tecnológica acorde.
Visitas y coordinación interinstitucional
Para garantizar que los consejeros comprendan a cabalidad el funcionamiento y las necesidades de la PDI, se acordó un programa de visitas a sus instalaciones. Las comisiones del CORE de O’Higgins visitarán el cuartel de la PDI en Rancagua el 14 de octubre y, dos días después, el 16 de octubre, se trasladarán a Santiago para conocer en detalle el laboratorio de criminalística de la capital. Esta última visita, descrita por las autoridades como un «muy buen ejercicio» basado en experiencias previas, tiene como objetivo familiarizar a los nuevos consejeros con el equipamiento y la sofisticación técnica que se requiere para las labores investigativas modernas.
La jornada también sirvió para confirmar el apoyo logístico a otras instituciones. Se anunció que el mismo 14 de octubre, se llevará a cabo un evento de entrega de vehículos a Carabineros de Chile. El consejero José Ignacio González Pino, en sus declaraciones finales, subrayó la importancia de estas inversiones: «La seguridad es una prioridad para la población, y por eso debemos asegurar que nuestras policías cuenten con la mejor tecnología. Estas inversiones son fundamentales para la labor policial y, en última instancia, para la tranquilidad de nuestros vecinos».