Por Alejandro León
La cervecería chilena Soko’s conquistó uno de los reconocimientos más prestigiosos de la industria cervecera mundial, obteniendo el título de “World’s Best Dark Belgian Style Strong” por su variedad Cosmic Walk en los World Beer Awards 2025, realizados en Londres. El premio sitúa a la marca, nacida en Requínoa, como la mejor del mundo en su categoría.
El evento reconoce a las mejores cervezas por estilo, país y diseño, y se caracteriza por la “cata a ciegas” donde las muestras son sometidas al escrutinio de un panel internacional que desconoce el origen o marca de los productos, el cual, tras analizar sabor, aroma y apariencia, entre otras características técnicas, determina las categorías de reconocimiento, entre ellos la joya de la corona: el World’s Best, que autoriza a denominarse la mejor cerveza del mundo, galardón que en esta ocasión recayó en Chile.
El logro de Soko’s adquiere más relevancia aún, debido a que su cerveza Cosmic Walk predominó sobre marcas históricas de Bélgica, considerada la cuna de este producto: “le ganamos a los propios belgas en su estilo”, destacó Tomás Sokorai, cofundador de la marca junto a su hermano Boris.

La crónica del triunfo inició hace cuatro años en un garage de la comuna de Requínoa. Allí, los hermanos apostaron todo a la creación de un producto con sello y mística propios.
“Partimos con tres variedades y hoy en día ya tenemos ocho, todas con una imagen súper disruptiva, entretenida y con sabores bien distintos para un consumidor cada vez más exigente”, explica Tomás, a cargo del desarrollo comercial, quien remarca el arte y la alquimia de su socio y hermano Boris, maestro cervecero cuyo talento y estilo escriben la narrativa sensorial de Soko’s.
“Al principio lo veíamos como un premio lejano (…) cuando vimos los resultados, no esperábamos ganar la mejor del mundo. Pensamos tal vez en algún reconocimiento, pero no esto”, confiesa Tomás, frente al golpe que significa el posicionamiento de la marca en la vitrina global de la industria cervecera.
Si bien comentan sobre la proyección de su portafolio, tienen claro que el crecimiento no puede ir en desmedro de la esencia que los distingue. “Preferimos crecer más lento, pero sin sacrificar la calidad ni perder el sello craft”, subrayó Tomás, aludiendo a la elaboración artesanal, independiente y cuidada, en que cada receta es una expresión del oficio cervecero más que de la producción en masa.